Una doble para hoy

Siempre hemos pensados que alguien nos vigila alguna vez, o que hay alguien que se parece a nosotros, hay gente que logra conocer a sus dobles, que no es que sean idénticos pero si tiene algún parecido, y eso de encontrar a alguien que se parezca a ti, es cuanto menos, sorprendente, pero más sorprendente es encontrarte con tu alma gemela, pero no metafóricamente, s9i no, físicamente. La historia que aquí vamos a contar es una historia que igual casi mejor, que hubiera sucedido, algunos diréis que si debería otros que no, pero eso el tiempo lo dirá.

Nuestra historia se centra en Madrid año 1983, una familia acomodada, acababan de tener dos hermosas niñas, gemelas par amas datos, una Silvia, y la otra Amelia, sus padres las querían mucho, pero cada uno de ellos tiraba mas por una que por otra, la mare tiraba mas por Amelia y el padre mas por Silvia,. Pasaron los años y las niñas crecieron y las broncas de sus padres también, así que llego un día en que la madre pidió el divorcio, y dicho y hecho se separaron, pero había un problema doble, las niñas, aun que decir problema es mucho, puesto que los padres sin escrúpulos y jurándose que no volverían a ver sé, cada uno cogió a una de las niñas que por aquel entonces tenía 4 añitos y se fueron, sin más.

Había ahora dos niñas iguales separadas por ¿km?, ¿metros?, uhmmmm, no sabemos la verdad, aun que este que os escribe os dirá, que igual no estaban tan lejos…

En la actualidad esa niñas tienen 25 años, y son hermosas, e inteligentes y que son hija únicas.

Silvia es arquitecta, como su padre, trabaja en una de las mas prestigiosas empresas de España, en Arquitec una empresa que hace proyecto de arquitectura para todo el mundo, tiene a su cargo a varios empleados, y su padre es el jefe de todo ello, eso si, ella aun que enchufada tiene superiores a los cuales ha de convencer con sus proyectos, pero ellas es tenaz y tiene muy claro lo que quiere y lo con seguirá como haga falta.

Silvia es rica, es poderosa, tiene un apartamento lujoso y con mucho estilo, ha estado en casi todas partes del mundo, pero quiere más, mucho más, y tiene en mente un proyecto para un solar al lado de su empresa, que de aprobarse el proyecto tendría grandísimas consecuencias, mucho dinero.

Y si, tranquilos, aquí hay dos y no una, peor es que el lujo es el lujo, os presento a Amelia, una chica con un corazón de oro, la persona más bueno que te puedas encontrar, es agradecida, buena gente, de lo poco que tiene, y cuando digo poco es poco, cuando tenía 17 años casi 18, su madre desapareció, sin rastro, se llevo el poco dinero que tenían, y la dejo sola en casa, ella por aquel entonces, estaba estudiando pero lo dejo para poder trabajar, y cubrir la deuda de la hipoteca de la casa, las facturas del gas, la luz el agua y demás, entre ellos la comida, en definitiva, que no encontró trabajo y los que encontró no le daba para mucho y eran temporales, empezó quedándose sin agua, sin luz, sin gas sin teléfono sin anda, hasta que llego un señor un señor my bien vestido y la dijo:

Señor bien vestido:¿Es usted Amelia Ortiz García?

Y Amelia con una sonrisa en la cara y con entusiasmo porque pensó que era algo grandísimo lo que le iba a pasar dijo: ¡SIIIIIII!.

Y el señor bien vestido y con digamos un poco de sorna dijo: Pues a le, a la calle, que le embargamos el piso.

Y de la noche a la mañana y con un montón de ropa se vio en la calle, sola, sin dinero y sin perro el cual sin saber porque se había metido en una caja para irse de viaje.

Amelia se tiro dese los casi 18 años hasta los 25 en la calle, pero no sabía que todo podía cambiar, porque amigos, cuando uno me nos se lo espera, la vida da un giro inesperado, y a veces es para bien, o quizás no, según se mire. Y ahora comenzamos el giro de dos vidas, dos vidas, que nunca más volverán a ser como antes.

Estamos en ARQUITEC, y por la gran puerta aparece Silvia seria como siempre, dirigiéndose hacia recepción como cada día:

Silvia: ¿Tengo correo?

Recepcionista: Buenos días, señorita Ortiz, no lo siento no hay correo para usted todavía... si me permite, está usted preciosa hoy

Silvia: Uno no se lo permito, usted es un subordinado, dos yo siempre estoy preciosa y tres, no me acuerdo, pero no era nada bueno.

Mientras se dirigía a su despacho el móvil le sonó:

Silvia: ¿Vaya que tal?, hace mucho que no me llamas, me sentía muy sola,….sí, si ya voy a mi despacho

Jejejje, tranquilo, el proyecto se aprobara, y tu y yo, nos forraremos con esa jugosa comisión que nos llevaremos

Que si tonto que si, lo que pasa que espere que mi padre se marche de viaje

Si dos semana y se larga

Que si cobraremos, pero después de esa dos semanas, no quiero levantar sospechas

Jajaja, yo también a ti, luego nos vemos, ciao!.

Al salir del ascensor,(si son pijos y tiene cobertura dentro del ascenso, pero e irrelevante, centraros en la historia).Como iba diciendo, Silvia salía del ascensor, cuando apareció su secretaria, Marga, una chica de 25 años, muy simpática y muy buena gente pero con un estilo un poco antiguo, zapatos cerrados, poco tacón, medias blancas, una falda hasta las rodillas, una blusa blanca, otras veces beige, unas gafas de pasta y una coletita en el pelo.

Marga: Buenos días, aquí está el cargo de su padre, tiene estos 50 informes de empelados y tiene que despedir a 10, durante este.

Silvia: Ufff, que pena, diez persona a las calles, todo por ser un lastre para esta empresa, y pensar que solo son diez y no los 50, trae, dámelos ya te avisaré, y tráeme un café.

Maga. Si enseguida.

Silvia entro en su despacho y se pudo manos a la obra.

Silvia: Este es feo, así que despedido, y estos tres también, y el de la carpeta numero 18 despedido, esa edad fue horrible para mi, que mal recuerdo, yo quería un porche, y me regalaron, un audi, que vergüenza pase delante de mis amigos, la carpeta numero 25, no este no, que esta es mi edad y dentro de dos días, seré muy feliz…

Marga: Aquí tiene su café, quiere que la ayude con los despidos, debe ser muy difícil.

Silvia: No que va, mira estos 5 ya están escogidos, y ahora cierro los ojos y digo este, este, este y este, y también este, ves ya están despedidos, todos.

Marga: A si sin más, sin saber si tienen familia ni nada, sin saber si son productivos.

Silvia: Mira secretaria, para estar en un alto cargo, no hay que tener escrúpulos, y si hay que machacar a la gente, se hace, no hay que tener piedad, estos 50 empleados sobran, que mas da quienes de estos 10 sean los expulsado de la empresa, son solo números, o te recuerdo quién ha puesto los números en cada carpeta.

Marga: Ya bueno, pensé que…

Silvia: pensaste algo bueno, créeme, pensar como yo, es algo muy bueno.

Marga: está bien, me marcho, tengo que hacer unas llamadas.

Silvia. Bien, adiós.

Silvia se dirigió a uno de los ventales del despacho, y miro hacia abajo, donde hab9ia un solar, en el cual ARQUITEC, construiría un gran edificio de oficinas y unos grandes jardines, y por todo eso, cobraría una inmensa comisión que nadie sabría, como nadie sabría que en ese solar donde vivía gente sin recursos había una persona, muy cercana a ella, a Silvia.

En ese solar estaba Amelia, intentando subsistir como pudiera, tenía una gran caja de cartón, donde dormía, puesto que por le día iba a buscar alimento, ese día volvía tempano.

Amelia: Hola, chipi, mira he encontrado dos bollos, con pepitas de chocolate, y un poco de moho, pero bueno, no importa, esta blandito.

Chipi: Gracia hija, si esta blando te lo acepto, que la última vez que me trajiste uno, estaba tan duro que perdí mi último diente,

Amelia: Ya, lo siento, pero no debiste tirarlo, le distes a Angelines, y tuvieron que venir los del SAMUR, por la brecha que la hiciste.

Chipi: Que se joda, ella no me da nada

Amelia: ains, no cambiareis nunca, ¿eh?

Chipi: No, pero tu deberías, eres guapa y lista, y podrías estar en una de es oficinas si quisieras, Amelia: ya claro como si fuera tan fácil todo,.

Chipi: Bah!, voy a cagar.

Pasadas unas horas, llego al solar un coche negro con chofer, y de él salió un hombre canoso y bien vestido.

Hombre canoso: Buenas, a todos, les vengo a comunicar que en breves este solar será clausurado, para así dar comienzo en unas semanas a la construcción de un gran proyecto.

Toda la gente de allí lo abucheó e insultaron, Amelia llegó y pidió calma:

Amelia: Silencio por favor, no seamos mal educados, a ver señor, este solar no es de nadie, así que estaremos.

Hombre canoso: Je, je, je, perdona pero este solar, si es de alguien,, es de ARQUITEC, y aquí se construirá un edificio guste o no, buenas tardes.

El hombre canoso se marcho en su coche negro, y los indigentes se quedaron desconcertados, Amelia indignada:

Amelia: Pues al final si será posible que vaya a la empresa esa veo que tendré que ir a hablar con esa gente, no se han enterado de nada.

Chipi: De puta madre, yo me presentare como tu manager

Ese mismo día por la noche, Amelia venia de un supermercado donde por las noches sacaban contenedores con sobras, ella llevaba una manzana en la mano, tropezó y se le cayó justo entre dos coche, ella quiso cogerla pero le estaba costando, llevaba tanta cantidad de ropa, que apenas podía agacharse y menos entre dos coches. Mientras tanto por es misma calle pero por la carretera, puesto que era un aparcamiento al lado del famoso solar, venia Silvia con un paraguas en su mano.

Silvia: Que buena gente soy, no enfadándome con mi mejor amiga al aceptar un estúpido paraguas en una noche despejada.

Silvia se acercaba al coche cuando de repente Amelia agarra la manzana, se incorpora y grita:

Amelia: Ya la tengoooooooo!!!!!!.

En eso Silvia del susto empieza a grita, y Amelia por consecuencia del grito, gritó, y muy fuerte.

Amelia, Silvia: AAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!.

Silvia: AAAAAAH!, UNA INDIGENTE GORDA.

Amelia: AAAAAHHHH!, UNA PIJA BOBA.

Silvia con el paraguas en la mano lo agarro por la punta, y como si fuese a jugar al golf, le propicio tal golpe a Amelia, que esta cayó al suelo mientras Silvia subió a su coche y salió corriendo. Amelia con una manzana n en la mano, y con toda su ropa puesta que parecía una bola, e inconsciente comenzó a rodar calle abajo…

CONTINUARA